Lilia estaba destinada a casarse con el sumo sacerdote, la máxima autoridad religiosa del país. Sin embargo, el día de la boda, el anciano sacerdote muere repentinamente. Por este motivo, Lilia es considerada un ser de mal augurio y se le obliga a vivir recluida en lo más profundo del templo por el resto de su vida.Un día, el hermoso príncipe Christian, a quien apenas conocía, aparece de repente y cambia la ley para sacarla del templo y proponerle matrimonio.Lilia, que pensaba que nunca podría ser útil para nadie y que anhelaba ver el mundo exterior, se siente conmovida por su pasión y acepta su mano.Sin embargo, Christian la colma de un amor excesivamente protector y adorador que la deja confundida.«Tal vez Su Alteza espera que despierte el poder de la diosa… Pero yo no tengo ningún poder especial…»― Su Alteza, ¿por qué me adora de esta manera?