«¡Todo es culpa tuya! Tus padres murieron por tu capricho.»Zoia perdió a sus padres en un accidente de carruaje y, desde muy pequeña, su tío y su familia no dejaron de recordárselo, inculcándole una profunda culpa. Le arrebataron toda la herencia de sus padres y la degradaron hasta convertirla en una simple sirvienta de la mansión.Nadie la protegió. Nadie la quiso. Llena de desesperación, Zoia decidió quitarse la vida… pero al abrir los ojos, había regresado diez años al pasado, justo el día del funeral de sus padres.Frente a ella estaba su yo niña, llorando desconsolada frente al ataúd.Por un instante, Zoia pensó: «Si mato a esta niña ahora… el infierno que viví nunca existirá.»Pero al ver aquellos ojos llenos de lágrimas, recordó su propio dolor. Y tomó una decisión:«Esta vez… yo misma salvaré a la niña que nadie salvó.»