Sarelia, hija de un duque, se casó como “rehén” con Harris, el frío y racional duque del país enemigo, para poner fin a una larga guerra.Han pasado tres años.Aunque son marido y mujer, nunca ha recibido una sola palabra de amor, ningún regalo, ni ha pasado un momento tranquilo a solas con él. Al lado de un marido que nunca muestra emociones, Sarelia ha seguido interpretando el papel de “esposa perfecta” sin quejarse ni una sola vez… pero ya está cansada.Cuando por fin se acerca el momento de firmar la paz, Sarelia le pide con calma:«Esposo, cuando se firme la paz… ¿podría divorciarse de mí?»